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La oferta social de los candidatos presidenciales es la que más interés despierta entre la opinión pública, porque se refiere a temas sensibles para amplios sectores de la sociedad: combate a la pobreza, educación, salud, vivienda, atención a grupos vulnerables, seguridad social, impulso al deporte y el esparcimiento, entre otros, constituyen el centro del Estado de bienestar que prometen los candidatos para nuestro país para los próximos seis años. De ahí que se observe un esfuerzo entre los abanderados del PRI, PAN y PRD para mostrar que unas ofertas son más generosas que otras.
La escuela política de la que se nutrieron el priísta Roberto Madrazo y el perredista Andrés Manuel López Obrador, nos obliga a observar con detalle sus promesas, no sólo porque en la mayoría de los casos son irresponsables al ofrecer más de lo que podrán cumplir, sino porque, además, esa mentalidad del pasado en la que se formaron los mantiene en la lógica de que el gasto público, en el eventual caso de que alguno de ellos ganara la elección, podría ser empleado a capricho del nuevo Presidente, bajo esquemas clientelares. Lo hemos visto en sus gestiones, uno en Tabasco y el otro en el Distrito Federal: el presupuesto usado para satisfacer interés particulares, para generar clientelas políticas o para beneficiar o castigar a ciertos grupos sociales.
La oferta social del abanderado de Acción Nacional se nutre de los principios originales del PAN, promover el desarrollo con rostro humano; es decir, buscar el bien común. En esta conceptualización no tienen cabida el asistencialismo, el paternalismo o el clientelismo social. El eje de la política social del candidato presidencial del PAN radica en la promoción del desarrollo humano sustentable, que implica: “la ampliación de capacidades, el estímulo de potencialidades del ser humano, el promover que todos los niños del país tengan las mismas oportunidades para desarrollar sus aspiraciones a plenitud”, así como una política de género coherente e integral.
Veamos algunas de las principales ofertas sociales y las diferencias que hacen viables a unas e irresponsables a otras.
Pensiones universales para adultos mayores. Es una de las banderas políticas del candidato del PRD; en particular, después de que este esquema fue implementado por el ahora candidato presidencial durante su gestión en el gobierno del Distrito Federal, donde se repartió dinero de manera indiscriminada a personas de la tercera edad sin mediar estudio socioeconómico de por medio. Sin embargo, el problema que sigue sin resolver tiene que ver con el aspecto de su viabilidad financiera. Ni cuando lo instrumentó en el DF, ni ahora que propone aplicarlo a nivel nacional, ha despejado la duda sobre cómo se allegará los recursos para financiar el programa de manera permanente y autosustentable sin tener que sacrificar a otros sectores sociales. Un aspecto adicional a considerar, es que sin una regulación clara y precisa que permita transparentar el padrón de los beneficiarios, este programa corre el riesgo de usarse con fines electorales como ocurre actualmente en la capital del país.
Reformas al sistema de pensiones. Los candidatos del PRI, Roberto Madrazo, y del PAN, Felipe Calderón, se han pronunciado por resolver el grave problema financiero que significa el actual esquema de pensiones. El abanderado del PRD se ha opuesto terminantemente ha abordarlo siquiera, por una razón importante: comparte la finalidad del actual esquema que privilegia a algunos sectores corporativistas y clientelares. Cabe señalar, que la propuesta de Madrazo se queda en una mera frase: “hay que modificar el sistema de pensiones”, y no ofrece medidas concretas para ello; más aún, impidió que en el Congreso las bancadas de su partido abordaran el tema.
Felipe Calderón, por su parte, ofrece medidas viables y concretas para solucionar el grave problema que implica para las finanzas públicas el actual sistema de pensiones: a) diseñar un nuevo esquema de ahorro para el futuro, permitiendo la participación de las AFORES en el mercado bursátil y, b) emplear los recursos de las AFORES para inversión en infraestructura, con el objetivo de crear empleos, generar riqueza y aumentar la capacidad de ahorro de los trabajadores.
Reformas a la ley laboral para incorporar derechos de género. El abanderado de Acción Nacional plantea dos medidas concretas en esta materia: a) introducir en la Ley garantías de permanencia de las mujeres en sus empleos y, b) eliminar cualquier resquicio legal para evitar que los empleadores soliciten a las mujeres certificados de ingravidez para obtener un empleo. Asimismo plantea un nuevo diseño de políticas públicas con perspectiva de género. Los candidatos del PRI y PRD no han abordado esta materia.
Promoción de la vivienda. Los candidatos del PRI y PRD han hecho ofertas generales en materia de creación de vivienda. El perredista anuncia, inclusive, la construcción de 1 millón de viviendas anuales; sin embargo, no hay medidas concretas sobre la procedencia de los recursos para hacerlo realidad. El candidato de Acción Nacional propone un programa que incluye impulsar el mercado secundario de hipotecas, simplificación administrativa para los empresarios del ramo, planificar el desarrollo urbano para estar en condiciones de dotar de servicios a los nuevos asentamientos humanos y una mayor coordinación con los gobiernos estatales y municipales para atender las demandas de vivienda de manera corresponsable.
Programas de apoyo al campo. Este tema ha logrado la coincidencia de los candidatos presidenciales del PRI, PAN y PRD en un aspecto: mantener los programas de apoyo al campo administrados por el gobierno federal como PROCAMPO, ACERCA y el rubro de OPORTUNIDADES que atiende a este sector. A pesar de que la oposición no reconoce los logros obtenidos en esta materia, el que ofrezcan la permanencia de los actuales programas de apoyo al campo, es evidencia clara sobre su buen funcionamiento. No obstante, la propuesta del priísta Roberto Madrazo de crear un nuevo Banco Rural apunta al regreso de la vieja burocracia corporativista y corrupta, más que al interés real por eficientar los apoyos a los campesinos. La Financiera Rural aprobada en el presente gobierno adelgazó y redujo el costo de la estructura administrativa del sector, en beneficio de los campesinos. Sobre este tema, Felipe Calderón propone que los apoyos a cualquier grupo social sean entregados de manera directa para e! vitar nuevas estructuras burocráticas.
Atención a grupos vulnerables. La propuesta del abanderado del PRD consiste en orientar el Presupuesto hacia los sectores de mayor pobreza y marginación. Nadie podría estar en contra de este principio. La diferencia radica en lo que ello puede significar: ¿implicaría un Presupuesto paternalista?, ¿se usarían nuevamente los recursos públicos para generar clientelas políticas como sucedió en el DF?, ¿significaría distraer los recursos públicos para generar lealtades? A partir de su gestión como gobernante de la ciudad de México, la respuesta es SI: un eventual gobierno del perredista emplearía los recursos públicos de manera populista, como lo hacen Fidel Castro en Cuba, y Hugo Chávez en Venezuela: premiar lealtades, generar clientelas y castigar a los enemigos políticos.
Felipe Calderón ha trazado tres medidas concretas para atender este sector: a) promover el empleo para los adultos mayores mediante estímulos fiscales para sus contratantes, b) insertar en la vida productiva a las personas con capacidades diferentes y, c) atender de manera prioritaria la educación y protección de los derechos de los niños y las mujeres. El candidato del PRI, por su parte, ha propuesto crear un programa nacional de atención a grupos vulnerables, sin profundizar en qué consistiría.
Combate a la pobreza. La propuesta del candidato del PAN se sustenta en un diagnóstico claro del problema: la acentuada desigualdad social. Algunas medidas que ofrece para atender el problema son: a) focalizar y evaluar la eficacia de los programas sociales, b) aumentar su cobertura, c) fomentar el capital humano en lugar de promover el paternalismo y, d) propiciar el microfinanciamiento. El abanderado del PRD parte de un diagnóstico equivocado: la pobreza obedece a la desmedida ambición de los “ricos”, lo que de paso incrementa la polarización social y hace resurgir la visión ideológica ya en desuso de la lucha de clases. Desde esta perspectiva, sus propuestas apuntan hacia un modelo fracasado: el del Estado paternalista, que resuelve los problemas orientando el gasto a subsidiar a los pobres. En este esquema los recursos empleados se contabilizan “a fondo perdido”.
La agenda de temas sociales es amplia y no se agota en los ejemplos señalados; sin embargo, éstos pretenden ilustrar con mediana claridad cómo no es lo mismo el discurso fácil que pretende satisfacer al auditorio para el que se habla, que presentar propuestas viables y medidas concretas para hacerlas realidad. El ejercicio de reflexión y análisis que hemos iniciado sobre lo que ofrecen los candidatos presidenciales, tiene el propósito de ofrecer elementos para hacer la mejor elección el 2 de julio, y evitar caer en el escenario que ofrecen los agoreros del desastre: de entre los candidatos escoger el “menos peor”.
Humberto Aguilar Coronado
La escuela política de la que se nutrieron el priísta Roberto Madrazo y el perredista Andrés Manuel López Obrador, nos obliga a observar con detalle sus promesas, no sólo porque en la mayoría de los casos son irresponsables al ofrecer más de lo que podrán cumplir, sino porque, además, esa mentalidad del pasado en la que se formaron los mantiene en la lógica de que el gasto público, en el eventual caso de que alguno de ellos ganara la elección, podría ser empleado a capricho del nuevo Presidente, bajo esquemas clientelares. Lo hemos visto en sus gestiones, uno en Tabasco y el otro en el Distrito Federal: el presupuesto usado para satisfacer interés particulares, para generar clientelas políticas o para beneficiar o castigar a ciertos grupos sociales.
La oferta social del abanderado de Acción Nacional se nutre de los principios originales del PAN, promover el desarrollo con rostro humano; es decir, buscar el bien común. En esta conceptualización no tienen cabida el asistencialismo, el paternalismo o el clientelismo social. El eje de la política social del candidato presidencial del PAN radica en la promoción del desarrollo humano sustentable, que implica: “la ampliación de capacidades, el estímulo de potencialidades del ser humano, el promover que todos los niños del país tengan las mismas oportunidades para desarrollar sus aspiraciones a plenitud”, así como una política de género coherente e integral.
Veamos algunas de las principales ofertas sociales y las diferencias que hacen viables a unas e irresponsables a otras.
Pensiones universales para adultos mayores. Es una de las banderas políticas del candidato del PRD; en particular, después de que este esquema fue implementado por el ahora candidato presidencial durante su gestión en el gobierno del Distrito Federal, donde se repartió dinero de manera indiscriminada a personas de la tercera edad sin mediar estudio socioeconómico de por medio. Sin embargo, el problema que sigue sin resolver tiene que ver con el aspecto de su viabilidad financiera. Ni cuando lo instrumentó en el DF, ni ahora que propone aplicarlo a nivel nacional, ha despejado la duda sobre cómo se allegará los recursos para financiar el programa de manera permanente y autosustentable sin tener que sacrificar a otros sectores sociales. Un aspecto adicional a considerar, es que sin una regulación clara y precisa que permita transparentar el padrón de los beneficiarios, este programa corre el riesgo de usarse con fines electorales como ocurre actualmente en la capital del país.
Reformas al sistema de pensiones. Los candidatos del PRI, Roberto Madrazo, y del PAN, Felipe Calderón, se han pronunciado por resolver el grave problema financiero que significa el actual esquema de pensiones. El abanderado del PRD se ha opuesto terminantemente ha abordarlo siquiera, por una razón importante: comparte la finalidad del actual esquema que privilegia a algunos sectores corporativistas y clientelares. Cabe señalar, que la propuesta de Madrazo se queda en una mera frase: “hay que modificar el sistema de pensiones”, y no ofrece medidas concretas para ello; más aún, impidió que en el Congreso las bancadas de su partido abordaran el tema.
Felipe Calderón, por su parte, ofrece medidas viables y concretas para solucionar el grave problema que implica para las finanzas públicas el actual sistema de pensiones: a) diseñar un nuevo esquema de ahorro para el futuro, permitiendo la participación de las AFORES en el mercado bursátil y, b) emplear los recursos de las AFORES para inversión en infraestructura, con el objetivo de crear empleos, generar riqueza y aumentar la capacidad de ahorro de los trabajadores.
Reformas a la ley laboral para incorporar derechos de género. El abanderado de Acción Nacional plantea dos medidas concretas en esta materia: a) introducir en la Ley garantías de permanencia de las mujeres en sus empleos y, b) eliminar cualquier resquicio legal para evitar que los empleadores soliciten a las mujeres certificados de ingravidez para obtener un empleo. Asimismo plantea un nuevo diseño de políticas públicas con perspectiva de género. Los candidatos del PRI y PRD no han abordado esta materia.
Promoción de la vivienda. Los candidatos del PRI y PRD han hecho ofertas generales en materia de creación de vivienda. El perredista anuncia, inclusive, la construcción de 1 millón de viviendas anuales; sin embargo, no hay medidas concretas sobre la procedencia de los recursos para hacerlo realidad. El candidato de Acción Nacional propone un programa que incluye impulsar el mercado secundario de hipotecas, simplificación administrativa para los empresarios del ramo, planificar el desarrollo urbano para estar en condiciones de dotar de servicios a los nuevos asentamientos humanos y una mayor coordinación con los gobiernos estatales y municipales para atender las demandas de vivienda de manera corresponsable.
Programas de apoyo al campo. Este tema ha logrado la coincidencia de los candidatos presidenciales del PRI, PAN y PRD en un aspecto: mantener los programas de apoyo al campo administrados por el gobierno federal como PROCAMPO, ACERCA y el rubro de OPORTUNIDADES que atiende a este sector. A pesar de que la oposición no reconoce los logros obtenidos en esta materia, el que ofrezcan la permanencia de los actuales programas de apoyo al campo, es evidencia clara sobre su buen funcionamiento. No obstante, la propuesta del priísta Roberto Madrazo de crear un nuevo Banco Rural apunta al regreso de la vieja burocracia corporativista y corrupta, más que al interés real por eficientar los apoyos a los campesinos. La Financiera Rural aprobada en el presente gobierno adelgazó y redujo el costo de la estructura administrativa del sector, en beneficio de los campesinos. Sobre este tema, Felipe Calderón propone que los apoyos a cualquier grupo social sean entregados de manera directa para e! vitar nuevas estructuras burocráticas.
Atención a grupos vulnerables. La propuesta del abanderado del PRD consiste en orientar el Presupuesto hacia los sectores de mayor pobreza y marginación. Nadie podría estar en contra de este principio. La diferencia radica en lo que ello puede significar: ¿implicaría un Presupuesto paternalista?, ¿se usarían nuevamente los recursos públicos para generar clientelas políticas como sucedió en el DF?, ¿significaría distraer los recursos públicos para generar lealtades? A partir de su gestión como gobernante de la ciudad de México, la respuesta es SI: un eventual gobierno del perredista emplearía los recursos públicos de manera populista, como lo hacen Fidel Castro en Cuba, y Hugo Chávez en Venezuela: premiar lealtades, generar clientelas y castigar a los enemigos políticos.
Felipe Calderón ha trazado tres medidas concretas para atender este sector: a) promover el empleo para los adultos mayores mediante estímulos fiscales para sus contratantes, b) insertar en la vida productiva a las personas con capacidades diferentes y, c) atender de manera prioritaria la educación y protección de los derechos de los niños y las mujeres. El candidato del PRI, por su parte, ha propuesto crear un programa nacional de atención a grupos vulnerables, sin profundizar en qué consistiría.
Combate a la pobreza. La propuesta del candidato del PAN se sustenta en un diagnóstico claro del problema: la acentuada desigualdad social. Algunas medidas que ofrece para atender el problema son: a) focalizar y evaluar la eficacia de los programas sociales, b) aumentar su cobertura, c) fomentar el capital humano en lugar de promover el paternalismo y, d) propiciar el microfinanciamiento. El abanderado del PRD parte de un diagnóstico equivocado: la pobreza obedece a la desmedida ambición de los “ricos”, lo que de paso incrementa la polarización social y hace resurgir la visión ideológica ya en desuso de la lucha de clases. Desde esta perspectiva, sus propuestas apuntan hacia un modelo fracasado: el del Estado paternalista, que resuelve los problemas orientando el gasto a subsidiar a los pobres. En este esquema los recursos empleados se contabilizan “a fondo perdido”.
La agenda de temas sociales es amplia y no se agota en los ejemplos señalados; sin embargo, éstos pretenden ilustrar con mediana claridad cómo no es lo mismo el discurso fácil que pretende satisfacer al auditorio para el que se habla, que presentar propuestas viables y medidas concretas para hacerlas realidad. El ejercicio de reflexión y análisis que hemos iniciado sobre lo que ofrecen los candidatos presidenciales, tiene el propósito de ofrecer elementos para hacer la mejor elección el 2 de julio, y evitar caer en el escenario que ofrecen los agoreros del desastre: de entre los candidatos escoger el “menos peor”.
Humberto Aguilar Coronado