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Mar 18 06 7:10 PM

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He escuchado que el Director Luis Estrada (El mismo de la ley de Herodes) acaba de dirigir su mas reciente pelicula titulada "UN MUNDO MARAVILLOSO" la cual hace referencia a foxilandia o lo que es lo mismo la tierra NUNCA JAMAS de marta en el pais de las maravillas, segun esto es una critica satirica al sexenio de la farsa, de la burla y del engaño que representó fucks para todos los mexicanos que votaron por él.

Vean unos comentarios;
QUOTE

UN MUNDO MARAVILLOSO

Bienvenidos a Foxilandia
Por Juan Arturo Brennan

Luis Estrada es un realizador comprometido con el cine de denuncia social, que gusta de reflejar por medio de la farsa la situación política y social que nos tocó vivir. Un mundo maravilloso se arma de un inigualable elenco para poner el dedo en la llaga, aprovechando el año de revoltijo electorero.


 




Según el enfoque elegido, Un mundo maravilloso puede ser vista como una versión particularmente negra de ¿A que le tiras cuando sueñas... Mexicano? o como la hija primogénita y actualizada del anterior trabajo de su director, La ley de Herodes (1999). Siguiendo un procedimiento dramático muy añejo y muy probado, Luis Estrada concentra su narración en las peripecias de un individuo para extraer de ellas una serie de generalizaciones válidas para la sociedad en su conjunto.

En este caso se trata de las desventuras de un vagabundo que, merced a una cadena de errores y coincidencias, se convierte en objeto de manipulación generalizada y, a su vez, en un descarado manipulador. Solamente esta dualidad que funciona a manera de espejo ya es suficiente para entender que una de las intenciones fundamentales del director en esta cinta es pasar a cuchillo a todos y a todo aquello que se le ponga enfrente: gobierno, policía, prensa, familia, iglesia y, de manera muy importante, la salvaje ideología neoliberal imperante, individualizada en el villano, el Ministro de Economía yuppie (léase nuestro actual Secretario de Hacienda) encarnado por Antonio Serrano.

La familiota Pérez

De entrada, el hecho de que el director y guionista haya puesto a su protagonista (interpretado muy profesionalmente por Damián Alcázar) el nombre emblemático de Juan Pérez, indica claramente que parte de su alegato fílmico puede interpretarse como: “Éste es Juan Pérez, pero puedes ser tú, o puedo ser yo”. Aquí, sin duda, el realizador apuesta a que el espectador se identifique con el dicharachero pordiosero, lo cual no es del todo seguro, en el entendido de que la gran mayoría del público que verá Un mundo maravilloso será muy joven para tener memoria de los personajes arquetípicos del lumpen-proletariado fílmico mexicano, o se sentirán muy cómodamente alejados de los conflictos y problemas cotidianos que aquejan a Juan Pérez. Y si el cineasta ha hecho de ese protagonista un personaje universal que a la vez tiende a lo anónimo, como contraste ha poblado su película de referencias políticas, económicas y sociales que nada tienen de abstracto y que, por el contrario, se refieren de modo muy directo a nuestro entorno de hoy, hoy, hoy.

Si en La ley de Herodes Estrada había dado el paso de ponerle claramente sus siglas al partido político de la rapiña y el saqueo, este paisaje de caricatura está identificado con el gobierno/changarro que hemos estado padeciendo durante los últimos cinco años. Así, numerosas situaciones, diálogos y declaraciones de la fauna que deambula en la cinta parecen ser citas textuales del ideario (si es que puede llamársele así) de la actual camarilla gobernante.

La ley de Herodes ocasionó una saludable polémica que incluyó patéticos intentos de censura por parte de los ahí retratados y exhibidos. ¿Qué reacción provocará el estreno de Un mundo maravilloso, a un sexenio de distancia, y en el contexto de un año electoral particularmente turbulento? ¿Qué impacto causará esta cinta en un público que se ha acostumbrado a la “denuncia política” manipulada y de corte light ofrecida en algunos espacios televisivos como la impresentable Parodia y otros engendros similares?

Que no quede duda: la acción del filme transcurre evidentemente en Foxilandia, el “paraíso” que fue parido por el actual régimen, pero que fue vergonzantemente engendrado por el anterior. Al respecto, Damián Alcázar comenta: “Yo supongo que aquí estamos hablando del acontecer cotidiano en cuanto a lo social, lo político y lo económico, en cuanto a la vida en comunidad. En la otra película se trataba de resumir un período tenebroso de nuestra historia de manera divertida, como lo permite el cine y el tratamiento que le dio Luis. Hacerlo en serio sería tremebundo y nadie querría ver semejante película”.

Calabacita mecánica

Como contrapunto del enfoque casi hiperrealista de su entorno narrativo, Estrada ha decorado Un mundo maravilloso con una pátina formal que, en muchos de sus aspectos, tiende a una estética retro cincuentera que es claramente perceptible en el estilo visual, en la retórica narrativa, en el uso de ciertos signos de puntuación, en la selección musical y, en general, en numerosos elementos del lenguaje cinematográfico empleado.

Les recomienden que la vayan a ver y la comenten aqui en el foro, ya que por donde yo vivo esas peliculas tardan mucho tiempo en llegar.
Saludos!