Si algo le faltaba al pobre Fox, era ser acusado de encabezar un gobierno asesino.
Desde su temprana capitulación, al poner en manos de su amasia los destinos del ejecutivo federal, Vicente Fox, empleado de una transnacional, cometió un yerro tras otro. A su redomada estupidez política se sumó la ambición desmedida de su mujer, sus hijastros, sus hermanos y otros miembros de la camarilla.
No tardó Fox en querer culpar al congreso. Usando los medios de comunicación culpó al legisltativo de no dejarlo gobernar, a pesar que la cámara aprobaba la mayor parte de las iniciativas que enviaba.
Al encontrarse incapaz de imponer el IVA a alimentos y medicinas, arremetió contra el congreso causando tal daño que canceló o dificultó las negociaciones y acuerdos entre estos dos poderes. No ha dudado desde entonces en culpar a los diputados de su incompetencia.
Ya embarcado en su prozaico viaje, Fox, el mismo gerente de Coca Cola que siendo diputado proféticamente se puso unas orejas de burro en una comparecencia, dejó que otros gobernaran.
A fuerza de anuncios - tal y como lo hizo Salinas de Gortari- ha mandado hacer encuestas para demostrar que sigue siendo un presidente "popular" con altos índices de aprobación.
Pobre . No aprendió de Salinas. Pero a diferencia de éste, que utilizó el asesinato selectivo como arma política y cuyo cinismo impresionante no le impide seguir participando en política, a Fox le horrorizaba la idea de ser acusado de asesino o de represor.
En medio del escándalo del desafuero de AMLO fue increpado por un solitario estudiante de Oaxaca que le presentaba una cartulina con las palabras "Fox Traidor a la democracia". Bastó esa lectura para cimbrar al presidente, que se detuvo a interrogar al estudiante. Poco despues Fox ordenaba la cancelación del inminente encarcelamiento de Lopez Obrador.
Sin embargo Fox ha seguido encerrado en su necedad, embarcado en una campaña permanente contra el candidato y olvidando la mayor parte de su responsabilidad como jefe del ejecutivo para diseñar, cual gerente cocacolero, estrategias mediáticas. Es durante esta loca carrera contra el tiempo que fox comete un error de cálculo. Para evitar el denuesto, envía a otro incompetente a observar de cerca la tragedia minera, tragedia que poco a poco que deriva en conflicto nacional.
Tal vez la única imagen que la historia consigne del foxismo sea la imagen del secretario del trabajo siendo correteado por indignados familiares de mineros. O las futuras fotos de la familia presidencial tras las rejas.
Se le olvidó, o nunca supo que los trabajadores mineros son la mejor muestra de la mas salvaje explotación capitalista . Y que desde el siglo pasado, los mineros han dado muestra de ser MUY combativos en la defensa de sus intereses.
Los muertos recientes se dieron en una empresa que fue CREADA por el estado y PRIVATIZADA con escandalosas ventajas para los nuevos dueños.
Como muchos de los millonarios de este país, ricos a fuerza de saquear y usufructuar recursos DE LA NACION, llamese riqueza del subsuelo o espectro de las telecomunicaciones.
En lo poco que le queda de encargo- que no de mandato- Fox deberá permanecer aislado, empastillado, en auditorios muy, pero muy cerrados.
Ya no escapará de la pancarta o del grito agresivo, traumante, injurioso y horrorizante para el: Asesino.