El cartón de Calderon es soez, es decir, indecente, bajo y grosero al mismo tiempo.
Lo que tiene de talento se le fue en la bilis que anda vomitando en su último trazo. Mira que llamar "bobos" a la gente que simpatiza con el proyecto de López Obrador a la presidencia, la esencia del monero de política es mofarse y eso sí, de manera fina de los políticos y no de la gente.
Me recuerda al futbolista que vá perdiendo por goleada y en su frutración empieza a mentarle madres al público.