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Mar 19 06 1:14 PM

QUOTE (Mariana Guerra @ March 19, 2006 11:36 am)
Tiene razón Dr. Siquiatra… el monero mamón (y correlón) es un racista y desprecia a los que vamos a votar por AMLO. Tiene que ver lo que leí en la mañana que escribió Granados Chapa… me permito transcribir un pedazo.


Fragmento de la columna Interés Público de Miguel Ángel Granados Chapa
Proceso 1533 19 de marzo de 2006-03-19

Ocho de diez gatos

“Se impone de tal manera la sensación de que es inevitable la victoria de López Obrador, que se multiplican las voces sobre la normalidad de que un candidato de izquierda o populista gane la elección de julio próximo. Hasta el presidente Fox tuvo que admitir el jueves que no se alteraría el paso del país en esa para él indeseable eventualidad. Pero también se aprecia un dejo de resentimiento social (que no lo hay sólo cuando los de abajo se muestran ásperos) en la admisión de ese hecho inexorable. En un chiste que se hace circular para denostar a los apoyadores de López Obrador, se pregunta en qué se parece el candidato perredista a las galletas Whiskas, para felinos. Y se contesta, como se dice en la publicidad de ese producto, que ocho de diez gatos lo prefieren.
En el habla clasista, los gatos son los sirvientes, aquellos a los que se tutea se les llama chaparritos o compadres (como hace Calderón). O sea que según la concepción implícita en esa comparación, los ciudadanos menos dignos de atención están prestando apoyo a López Obrador, son los que lo siguen. La percepción de que los de abajo se alcen, no por las armas sino por la fuerza del voto, incomoda y asusta a quienes desdeñan a esos votantes y a su candidato. Llevadas por el temor, y por la esperanza de que un acto mágico (en los que confían los niños, y los espíritus infantiles) remedie una situación desagradable, unas señoras de las Lomas pidieron a Madrazo acordar con Calderón que uno de los dos decline, para impedir que triunfe López Obrador. Ellos mismos, los candidatos, parecen haber ya modificado su objetivo, que no es ya obtener la victoria y con ella ejercer la Presidencia, sino evitar que el ex jefe del gobierno capitalino lo haga.
Es muy claro que no hay gatos en el apoyo a López Obrador, sino ciudadanos cada vez más urgidos de una transformación de la sociedad mexicana. En esas filas me cuento. “

Increíble que en pleno año 2006 (5 después de aquel futuro idílico de Clarke y Kubrick) todavía exista gente reaccionaria y fascista que, por la eventualidad de haber nacido con un tono de piel claro en un país mayoritariamente mestizo-indígena, pongan a cualquiera que se digne a apoyar a AMLO como un despreciable 'gato'.

Por eso cerdos como cebaz y otros no digieren que alguien de clase media baja como yo pueda apoyar a AMLO. Dentro de su mundo feliz, sólo los lúmpenes, los 'gatos', los que andan en camión o 'a pata' son los que son capaces de votar por el candidato tabasqueño de piel oscura.

No saben conducirse de otra forma. Es ellos 'los pinches gatos nacos', o nosotros 'los pre-ricos, la 'gente bien''.

Que asco me da esta gente y todo lo que representa. Ahora si que como dice el Vítor,

"Una razón más para votar por el PEJE en 2006".