El Senador Dieguito Fernandez de Ceballitos, es una criatura ambigua, medio humana medio animal y emparentada con los sátiros, que vive de los pocos o mucho pendejos PANuchitos, que además le satisfacen sus pretensiones de conquistar el título del mexicano que más ha robado a costa del cicnismo mostrado con su tráfico de influencias, llevadas a cabo desde la cámara de senadores y con el consentimiento de sus pares.