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Jan 23 05 8:20 PM

Gracias por todos los comentarios positivos. Realmente no soy poeta aunque a veces pretenda serlo; he hecho mío el dicho de Marx referente a que "los poetas son como unos bichos raros que hay que dejarlos que hagan lo que les gusta".

La poesía que me atrevo a escribir siempre está salpicada de problemas filosóficos pero el punto central siempre es la experiencia encarnada en el sentimiento, que es, después de todo, lo que empuja la vocación poética. Hay ocasiones en que las ideas que uno trae en la cabeza son imposibles de tratar en un ensayo o un artículo filosófico, simplemente no hay por donde tomarlas por lo que me pareció interesantes vertirlas en forma de poesía.

Fue una idea que no dude en poner en práctica cuando leí "El mundo de Parménides" de Karl R. Popper, en dicho libro Popper analiza el único escrito dejado por el filósofo griego Parménides el cual, dicho sea de paso, era un poema, en donde Popper encuentra matices filosóficos y científicos importantes, como por ejemplo aquel de "en el lado oscuro de la luna donde la tierra se encuentra a si misma" el cual plasma Parménides en un verso durante una época primitiva en asuntos astronómicos.