Pues si que no coincidimos, querida amiga.
Porque ciertamente, la simpatía por unos Paises Catalanes libres y con un Estado propio no va en dirección de un deseo malsano de ver a España vencida y debilitada.
Yo pienso, si han pasado siglos sin Portugal, claro que pueden darle adelante sin Cataluña. Lo mismo que Portugal siguió su camino sin España.
La idea isabelina de una España fuerte fundamentada en la unificación geografica de la peninsula, en mi opinión, no aplica ya, menos cuando hay ciertamente conciencias nacionales evidentes que no compatibilizan con un estado central, desde Madrid.
España sin duda, es una excelente opción de democracia y desarrollo dentro de la Comunidad Europea, y sin embargo, las ventajas no deberían convertirse en obligaciónes de pertenencia.